Cn
Santiago Yahuarcani, Tigre del sol, 2024. Tintes naturales y acrílico sobre llanchama.

Memoria, identidades y pluralidad cultural. Arte del sur de los Estados Unidos

Reporte 09.09.2025

Ricardo Porrero

El cruce de culturas, el diálogo con los problemas universales y el cuestionamiento a los relatos dominantes, han dado lugar a un arte híbrido, rico en lenguajes, símbolos y tradiciones, que ha seducido tanto al público como a el discurso curatorial internacional.

Siguiendo la creciente tendencia de valoración de la creación artísticas regionales, el reconocimiento de la diversidad y la re evaluación de los cánones artísticos predominantes, la edición 2025 de The Armory Show voltea hacia los estados del sur de la unión americana y más allá.

El sur de los Estados Unidos —que comprende 13 estados como Texas, Louisiana, Mississippi, Alabama, Georgia, Florida, Arkansas, Tennessee, las Carolinas, Kentucky, y las Virginias— ha sido históricamente un territorio de contrastes: escenario de esclavitud y segregación, pero también espacio de mestizajes culturales, resistencias y resiliencias. Al mismo tiempo, esta región ha tenido un peso crucial en la configuración política del país, pasando de ser bastión demócrata a semillero republicano, que hoy exhibe tendencias heterogéneas, marcadas por demografía y urbanización.

Este esfuerzo por visibilizar voces tradicionalmente marginadas lo hace especialmente Jessica Bell Brown, directora ejecutiva del Institute for Contemporary Art de la Universidad de Virginia en Richmond, curadora de la sección Focus. En la sección participan 14 galerías, solamente dos con base en estados del sur de los Estados Unidos y una en el sur del continente.

Recurrente desde hace algunos años aparecen temas como el legado afroamericano, las huellas de la esclavitud y las luchas por los derechos civiles, reelaborados en obras que denuncian la persistencia de las desigualdades y, al mismo tiempo, proponen nuevas narrativas de dignidad y emancipación. Representativa de estas denuncias, con mayor fuerza desde el surgimiento del movimiento Black lives matter es la pintura monumental A Few Great Men. Recurriendo a técnicas renacentistas, que recuerdan también al muralismo mexicano Jammie Holmes, representado por Marianne Boesky Gallery presenta un especie de retablo contemporáneo cargado de simbolismo. En este el artista rinde homenaje a figuras anónimas que sostuvieron la lucha por la dignidad afroamericana y a los programas comunitarios de los Black Panthers.

Jammie Holmes en Marianne Boesky Gallery

Jammie Holmes, A Few Great Men, 2024. Acrílico, hoja de oro y pasteles de óleo sobre tela. 182.9 x 406.4cm.

Las comunidades latinas por su parte han aportado un corpus fundamental de obras que exploran la migración, la frontera, la identidad bicultural y la memoria transnacional. Sobresalientes son las pinturas de la artista méxico-coreana Mónica Kim Garza en la galería neoyorkina The Hole, centradas en la representación de mujeres de piel morena, a menudo desnudas, en escenas cotidianas: practicando deportes, enviando mensajes de texto o descansando. Su obra vincula la desinhibición sexual, la experiencia corporal y la influencia de la tecnología moderna con un profundo sentido autobiográfico. Al trasladar su propio bagaje cultural y sus recuerdos al lienzo, Kim Garza reivindica la cotidianidad del cuerpo femenino de color, liberado de estigmas, en un contexto social que históricamente ha tendido a invisibilizarlo.

Monica Kim Garza en The Hole Gallery

Monika Kim Garza, Tríptico, óleo y acrílico sobre bastidores.

Por su parte la méxico-norteamericana Michelle Cortez Gonzales en la galería texana Keijsers Koning, articula un lenguaje visual que combina pintura e instalación con textiles cosidos. Su práctica, profundamente ligada a la materialidad y al trabajo manual, activa un territorio donde la memoria, el género y la identidad se entrelazan. Los textiles no funcionan aquí solo como soporte, sino como archivo cultural y como afirmación de la continuidad entre lo artesanal, lo comunitario y lo contemporáneo.

Michelle Cortez artista LatinX

Michelle Cortéz González. Técnica mixta.

La memoria indígena y las tradiciones familiares transmitidas oralmente constituyen la base del discurso del artista Santiago Yahuarcani, representado por la galería peruana Crisis. Este artista originario de la amazonia peruana trae a la escena contemporánea la fuerza de las cosmogonías indígenas, en este caso amazónicas, pintando sobre llanchama con tintes naturales. Sus obras, ancladas en la oralidad, el canto y la práctica comunitaria, denuncian siglos de extractivismo y violencia —en particular el trauma del boom cauchero— mientras reivindican una relación armónica entre humanos, no humanos y la naturaleza.

Santiago Yahuarcani artista de la Amazonia

Santiago Yahuarcani. Sarara III, 2024. Tintes naturales y acrílico sobre llanchama. 130 x 111 cm.

La religión y la espiritualidad constituyen otro de los vectores más potentes en la región. El cristianismo evangélico, el catolicismo, las prácticas afrocaribeñas y las raíces rituales indígenas configuran un mosaico simbólico complejo, que los artistas traducen en obras híbridas donde lo sagrado y lo profano conviven de manera tensa y fecunda. Tal es el caso de la obra de Joel Gaitán, artista nicaragüense de primera generación radicado en Miami y representado por la galería angelina The Pit. En su obra cerámica y escultórica explora la intersección entre sus raíces mesoamericanas y su experiencia estadounidense en el sur de Florida. En sus vasijas y figuras de terracota, lo espiritual, lo doméstico y lo ritual se articulan como metáforas de soledad, trascendencia y pertenencia. Su práctica desestabiliza jerarquías históricas al combinar lo sagrado tradicional con los imaginarios urbanos contemporáneos, creando un puente entre la memoria ancestral y la cultura popular de Miami

Joel Gaitan Nicaragua Miami

Joel Gaitán, La Ciudad Sobre La Cabeza, 2025⁠. Ceramica, esmalte bajo vidriado y lustre dorado. 85.09 x 29.21 x 25.40 cm⁠.

 

El territorio y los paisajes sureños, otro tema recurrente/también atraviesan de forma decisiva la obra de los creadores, y en las pinturas de RF. Álvarez, la exploración se concentra en las tensiones sensuales y queer presentes en los paisajes de Texas. Obras como ¡Seguimos aquí! re formulan la iconografía homoerótica en escenarios marcados por la cultura vaquera y el machismo sureño, proponiendo nuevas representaciones de deseo y vulnerabilidad. Al re imaginar escenas de bares, campos y espacios rurales desde una óptica queer, Álvarez inscribe la identidad LGBTQ+ en el corazón mismo de la estética y la mitología del sur, desafiando su exclusión histórica.

RF Alvarez artista LatinX

RF. Alvarez. We’re Still Here! 2025. Acrílico sobre lino. Foto: Andreas Calo

Paralelamente, los artistas asiáticos y asiático-americanos del sur han puesto en el centro de su obra el desplazamiento, la adaptación y la resistencia cultural. Representativas del proceso de adaptación resulta la obra fotográfica del artista un chino-estadounidense de primera generación Baldwin Lee, establecido en Knoxville, Tennessee. En ellas nos muestra una exploración de la comunidad afroamericana; en sus hogares, en el trabajo y en sus momentos de ocio, en la calle y en plena naturaleza. Estas fueron realizadas a lo largo de siete años durante numerosos viajes por carretera por el sur de Estados Unidos.

Baldwin Lee Knoxville Tenesee

Baldwin Lee: DeFuniak Springs, Florida, 1984

La cultura popular sureña, atravesada por la música, la arquitectura vernácula, el paisaje de carreteras y hasta los imaginarios kitsch, aporta un repertorio inagotable de referentes visuales. En un cruce entre escultura e instalación, Elizabeth Alexander utiliza materiales domésticos deconstruidos y procesos minuciosos de separación y re configuración de estampados decorativos en objetos encontrados. Las obras  presentadas por la galería K Contemporary de Denver revelan dimensiones ocultas de la vida emocional y social que se desarrolla en los hogares. Lo íntimo y lo ornamental adquieren densidad crítica, transformando lo banal en comentario sobre las estructuras de poder y afecto que atraviesan la vida doméstica y redefinir lo que significa ser del sur en la contemporaneidad.

Elizabeth Alexander Arte por mujeres

Elizabeth Alexander. Déjalo hablar primero, 2019-2025. Papel tapiz recuperado y pegado sobre papel.

Más allá de la sección FOCUS, la presencia de artista del sur de la unión americana se extiende por la feria con la presencia de galerías como Sheet Cake Gallery de Memphis y Seven Sisters de Houston. Así como en la sección PLATFORM, dedicada a instalaciones y esculturas de gran formato. Bajo el título  My Art Is The Evidence of My Freedom el grupo de obras seleccionadas por Raina Lampkins-Fiedler, es fiel a la misión de documentar y preservar la obra de artistas negros del sur. Lampkins-Fiedler es curadora en jefe de la organización sin fines de lucro Souls Grown Deep Foundation, basada en Atlanta.

El arte contemporáneo del sur de Estados Unidos se afirma como un espacio de creación donde la historia y la memoria se entrelazan con las urgencias del presente. Las voces de las comunidades afroamericanas, latinas, asiáticas, indígenas y mestizas del sur construyen un relato plural que desmonta estereotipos y expone la complejidad de esta región. Territorio que crece en importancia dentro de la vida económica y política del país, mantiene una economía dinámica y creciente, con un mercado laboral robusto y con ingresos reales al alza. Así parece que el espacio ganado en el mercado global en los últimos 20 años es solo el principio, y que las obras que representan justicia social, diversidad y memoria, continuarán siendo muy valoradas en el circuito internacional.

Ricardo Porrero

Es director general de Editorial Código. En 2010 editó el libro Código D.F., Arte y Cultura Contemporáneos desde la Ciudad de México. Es fundador de Gallery Weekend México y de artwks.co, plataforma de difusión y venta de arte en linea.

siguiente

Newsletter

Mantente al día con lo último de artwks.co

RF. Alvarez. We're Still Here! 2025. Acrílico sobre lino. Foto: Andreas Calo